Sanando la Infancia Dolorosa con tu Ángel de la Guarda
Sanando la Infancia Dolorosa con tu Ángel de la Guarda

Un ejercicio espiritual de liberación, escucha interior y acompañamiento sanador
Preparación:
Busca un lugar tranquilo donde puedas relajarte y estar en paz. Puede ser en la playa, en un jardín o en un espacio que te haga sentir seguro y cómodo.
Conexión Espiritual:
- Haz una breve oración, como un Padre Nuestro, y pide a tu ángel de la guarda que te ilumine y guíe en este ejercicio.
- Invoca su presencia para que traiga claridad a los recuerdos de tu infancia, permitiendo que surjan sucesos, experiencias, angustias o miedos que lleguen al aquí y ahora.
Liberación de Emociones: - Deja que las emociones escondidas y atrapadas emerjan libremente, sin juicio. Permítete sentirlas plenamente en el presente.
- Expresa esas emociones de la manera que tu cuerpo lo necesite: puedes llorar, gritar, dar patadas, golpear un cojín o simplemente abrazarte a ti mismo. Este es un espacio seguro para liberar y soltar.
A continuación te relajas.
Visualización Sanadora: - Antes de cerrar el ejercicio, visualiza a tu niño interior en la circunstancia que has recordado.
- Escúchalo con amor y atención. Si tu niño puede expresar algo, permite que lo haga. Si no, imagina cuáles son sus necesidades en ese momento.
- Consuela a ese niño, permite que se desahogue y háblale mentalmente con palabras de calma y protección.
- Imagínate abrazándolo, amparándolo y llevándolo de la mano hacia la luz, lejos del dolor. Tráelo contigo al momento presente.
Reflexión y Necesidades Actuales - Pregúntate: ¿Estoy bien ahora? ¿Qué me falta para sentirme protegido y pleno?
- Escucha lo que tu interior necesita en este momento y anota esas reflexiones en un cuaderno para trabajarlas posteriormente.Cierre y Gratitud:
Da las gracias a tu ángel de la guarda por su guía y protección.
Tómate unos momentos para respirar profundamente y permitir que la paz de este ejercicio te envuelva.***
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